miércoles, 11 de diciembre de 2013

El Rastrillo de Nuevo Futuro en Madrid

Si algo abunda hoy en España para satisfacer las necesidades caritativas de los bien cebados son "pobres". No se puede permitir que señorxs de buena familia se queden sin organizar su Rastrillo Nuevo Futuro cada año, considerando además que cuando lxs "pobres" son más visibles en la sociedad, la satisfacción caritativa aumenta de forma exponencial, es más mediática, caridad de masas.

La alcaldesa de Madrid, de densa estola y verbo fluido, ha querido recuperar esa norma navideña tan tradicionalista que es la de enseñar a lxs "pobres" mientras hacen eso de comer. Que eso del comer gusta a todas las clases sociales. La alcaldesa, como es una mujer de buenas costumbres, gusta de enseñar a lxs pobres en fechas tan señaladas. Que un/a "pobre", como el visón, debe guardarse en el armario para que no pierda lustre al enseñarse. La alcaldesa es consciente de lo molestos que son lxs mendigxs y lxs "pobres" a la hora de limpiar las calles, un engorro eso de tener que apartarlos a la hora de pasar el cepillo, el de limpiar, no el de la iglesia. Sin tener en cuenta esa extraña costumbre de lxs "pobres" de querer comer cada día, cuando no sacamos el muestrario de indigentes por televisión mientras les pasamos la mano por el lomo. Piden en la puerta de los supermercados, así que lo prohibimos, y todxs a los albergues para que lxs políticxs puedan ejercer su acto caritativo anual.

Cualquier políticx que se precie de serlo y que con sus medidas haya dejado en la calle y sin posibilidad de ganarse la vida a multitud de ciudadanxs debe fotografiarse con un/a "pobre", una fotografía con un/a "pobre" ayuda mucho en las elecciones y alimenta el espíritu, es el ir a confesarse de lxs políticxs católicxs, de los que buscan bula electoral en vez de papal. La moral católica permite, sin remordimiento alguno, usar la vivienda social para vendérsela a los fondos buitre, derribar unas casas en El Gallinero y dejar a 22 niñxs en la calle,  y el mismo día sentarte en el albergue del Pinar de San José con unos cuántos indigentes, haciendo que te preocupan lxs "pobres" que allí moran. Eso sí, con unas cuantas cámaras que recojan ese entrañable momento.

(Texto y foto extraidos de lamarea.com título: "La Caridad, el escaparate para exhibir pobres")