martes, 20 de noviembre de 2012

Una Reflexión sobre el pasado 14N


El miércoles día 14 de noviembre, todos y todas las que luchamos para la defensa de los y las trabajadoras, con total independencia de nuestro sexo, raza, religión o partido político, seamos sindicalistas o activistas sociales: del 15M, el 19J, el 25S, de la asociación de vecinos, de un grupo ecologista, de la casa Okupa de nuestra localidad, el grupo vegano , vegetariano, de defensa de los animales o la salud pública, de un grupo del huerto urbano, la pequeña cooperativa local, el grupo de pop rock, rock punki, post-punki, o simplemente punki, o heavy metal, metal trash, o trash metal, seamos de esa especie de tipos normales que paran desahucios, cuando la policía les deja, o seamos de los que todavía hoy, en pleno siglo XXI, leemos libros de Proudhon y Bakunin o Marx y Engels, o simplemente, de los que a pesar de las nuevas modas y las nuevas tecnologías, seguimos disfrutando ,de las películas de Buñuel y Einsestein, y las poesías de Mayakovski, León Felipe y Sastre.


Todos/as nosotros/as, que a nuestro estilo y forma nos hemos convertido en verdaderas personas originales de carne y hueso, y que seguimos defendiendo que aun quedan cosas auténticas en la vida, la Huelga General , o mejor dicho, un paro general de 24 horas el mismo día 14 de noviembre, sincronizados junto a sindicatos de otros lugares de Europa, de forma coordinada y simultánea, la primera Huelga General Internacional del siglo XXI, y por supuesto, que no será la última, para todos y todas nosotras, auténtica fauna ibérica desprotegida, sin ya casi derecho a la salud o el trabajo, o las pensiones, y que a pesar de todo somos esos/as bichos/as raros/as que todavía hablamos de Revolución Social. 

El 14 de noviembre fue un día muy especial, porque a pesar de todos los pesares, que no estemos de acuerdo con los sindicatos mayoritarios y partidos políticos de izquierda oficial, la verdad es que el 14 de noviembre fue la segunda Huelga General en un mismo año, hecho que no ocurría en la historia del Estado español desde tiempos inmemoriales, y los estudiosos de la historia, los historiadores, deberían remontarse a los años treinta, cuando las huelgas eran verdaderas huelgas, y una huelga, más que una verbena lúdico-festivo ,o público-circense, como nos la intentan vender los partidos y sindicatos oficiales de la charanga y la pandereta, eran en realidad, por aquel entonces, y en toda regla, una verdadera Revolución Social.